La élite, en cualquier disciplina, es fácil de discernir del resto de aspirantes y ‘medias tintas’.

Anoche el público experto disfrutó viendo bailar a Belén Maya como sólo ella sabe y el neófito sucumbió al embrujo de su característico baile que mezcla lo más tradicional con la vanguardia más absoluta.

El cantaor jerezano Ezequiel Benítez abrió el recital con maestría, sin más música que su modulada voz, como anticipo de la llegada de Belén al escenario con bata de cola. Perfecta en sus precisos movimientos con una flamencura que inundaba la sala. Manejó el mantón como si de una extensión de su persona se tratara y la bata de cola se movía a su antojo mientras su gesto, sonriente, recordaba a bailaoras de antaño.

 

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Fotos: Javier Fergo para Festival Flamenco on Fire