Nueva jornada intensa, en flamenco y en emociones, con algunos talentos navarros del flamenco y broche nocturno de Niña Pastori y Diego del Morao.

Por la tarde, en el Escenario Flamenco On Fire, un flamenco diferente, local, producto de un amor profundo al flamenco que se ha dejado sentir en todas las interpretaciones y un final que a todos ha sorprendido: la presencia de Juan Ramírez, gran bailaor, maestro de maestros. Un baile extraordinario, un taconeo que a todos deja con la boca abierta.

Ya por la noche, la gran Niña Pastori, acompañada a la guitarra por Diego del Morao. Un corcierto lleno de magia, de la magia de su voz, con un final que -tran una ovación apoteósica- difícilmente olvidaremos… Una prolongación de concierto que ha durado casi 45 minutos, todos extasiados ante el espectáculo que ahí se ofrecía. Ha llegado el duende, y ha inundado la gran sala de Baluarte. Nadie quería irse. Difícil de olvidar.

Fotografías: Pablo Lasaosa