Dicen que el intenso placer que sentimos al escuchar música provoca en el cerebro la secreción de dopamina. Pues anoche en el escenario Sabicas de Flamenco on Fire la dopamina flotaba en el ambiente.

Carmen Linares junto al trío Pardo-Benavent-Di Geraldo hicieron lo que se esperaba de ellos y más. El concierto fue una sucesión de momentos mágicos donde la música llenaba el auditorio con una atmósfera preciosa y el brillo en la mirada de los asistentes ante tal derroche de arte así lo confirmaba.

Como la misma Linares dijo: “El grupo somos cuatro, pero hay colores muy bonitos que lo harán crecer”. Y anoche creció hasta llevarnos al cielo de la música.

Toda una experiencia.

 

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Fotografía: Javier Fergo